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jueves, 6 de diciembre de 2007

Ni algo ni nada

No es que exista algo,
ya que ni el mismo Buda pudo hallarlo.
No es que no haya nada,
ya que todo surge.

martes, 4 de diciembre de 2007

El sufrimiento de todos los fenómenos condicionadas

Cuando contemplamos el sufrimiento de
(la naturaleza de) los fenómenos condicionados, vemos:
Que las actividades no tienen fin,
que el sufrimiento existe entre muchos y entre pocos,
y que el sufrimiento existe entre ricos y entre pobres
Hay el sufrimiento del sufrimiento (infierno),
el sufrimiento del cambio y,
el sufrimiento de todos los fenómenos condicionados
Aunque un individuo sea capaz de defenderse del sufrimiento del cambio, no podrá escapar del sufrimiento de todos los fenómenos condicionados. Aunque un individuo sea capaz de defenderse del sufrimiento del cambio, no podrá escapar del sufrimiento de todos los fenómenos condicionados.
Drakpa Gyaltsen nos dice con esto que, por mucho que hayamos hecho y logrado cosas, no podemos decir nunca que hayamos concluido todas nuestras tareas y actividades. Es un sentimiento incesante y agotador de que todavía hay algo por hacer, por alguna razón nos mantenemos constantemente ocupados. Aunque en realidad jamás se incremente realmente la satisfacción derivada de nuestras actividades, estamos convencidos de que no podemos parar. Todo está condicionado pero, al no comprenderlo, nos convertimos en víctimas de nuestra interminable agenda. Independientemente de si obtenemos o no alguna satisfacción real de nuestras acciones, caemos presa de la inagotable actividad de los propósitos banales. Éste es un importante aspecto del sufrimiento de todos los fenómenos condicionados. Para empezar a comprenderlo, es necesario reflexionar sobre el sufrimiento que implica tener siempre algo que hacer, el sufrimiento de una mente incesantemente ocupada en una multitud de tareas. Como seres humanos, sabemos que nunca llega el momento en que nos sintamos satisfechos porque hemos hecho todo el esfuerzo necesario, que sintamos que hemos concluido todas nuestras actividades. Y aun así, nos falta sabiduría para cesar, simplemente. ¿Acaso todas estas listas de "quehaceres", confeccionadas por nuestra mente, acabarán realmente algún día si les dedicamos toda nuestra atención? En realidad, no acabarán hasta que nosotros decidamos parar. Las cosas nunca parecen concluir porque las hagamos; ¿sólo parecen concluidas cuando hemos dejado de hacerlas!!
¡¿No es increíble!?

domingo, 2 de diciembre de 2007

LA VACUIDAD

Para reconocer de modo genuino la naturaleza de la mente, tenemos que descubrir la presencia natrual de nuestra mente, que es la claridad. También tenemos que ver por nosotros mismos que esta claridad es en esencia vacía. Esta claridad y su vacuidad esencial son inseparables; son indivisiblemente una. Esto también es lo que se conoce como la Inseparabilidad del Samsara y del Nirvana y es la indivisibilidad de todas las dualidades aparentes. Cuando la sabiduría primordial es verdaderamente reconocida, todos los fenómenos se experimentan como iguales, todo es lo mismo. No hay samsara ni nirvana, no hay nada que abandonar ni nada que alcanzar.
Las cosas aparecen, pero cuando las examinas en la meditación, descubres que están vacías de toda existencia inherente. También podemos hablar de la unidad del sonido y la vacuidad, o la vacuidad "audible". Si examinamos todo lo que oímos, descubrimos que está vacío. En esta caso, la vacuidad se descubre y establece a través de oír sonidos, que no están inherentemente presentes por sí mismos.
Las enseñanzas tántricas budistas hablan a menudo de la unión del gozo y la vacuidad. Cualquier placer, gozo o felicidad que puedas experimentar, si examinas su naturaleza, verás que también está vacío. (Allí tengo que decir, que yo personalmente, cuando MÁS fuerte siento esta verdad, a parte que la pueda sentir en la meditación, es cuando estoy bailando A GUSTO con música TRANCE (lema: in Trance you trust...por algo será) allí siento que la música no sale de los altavoces, sino que está dentro de mí, que tengo telepatía con toda la gente, empatía y que el otro siente lo mismo que yo y que entre el otro no hay diferencia, no hay nada, flotamos en el espacio, en la VACUIDAD). Haz cliq aquí para ver vídeo. Cuando experimento lo anteriormente descrito es, sobre todo, en esta situación. Sé que la realidad ES así, pero nuestra mente contaminada y las distracciones nos impiden percibir la realidad así. Eso es como salir del MATRIX.....
Descubres que la experiencia gozosa y la vacuidad son indivisiblemente una. Finalmente, la unidad de la consciencia y la vacuidad indica que la consciencia no tiene una existencia tangible. Aunque no hay modo de poder señalarla con precisión, tampoco hay una ausencia nihilista, ya que se es conocedor de algo. Explorando el significado de estos importantes términos, llegaremos a saber por nosotros mismos que todos los fenómenos son inseparables de la vacuidad.