viernes, 30 de noviembre de 2007

Enseñanzas

A la hora de meditar, cuando meditamos con plena dedicación y devoción, tendremos al mismo tiempo coraje y compasión. Si ves algo horrible, no tengas miedo y si ves algo bello y bonito, no te aferres a ello, sino deja que esté o que se vaya, dejarlo fluir. Si ves algo bonito, no te aferres y suéltalo, sin tener expectativas.
Es importante volver a la vida normal, con el trabajo, los amigos, ect. Es importante tomar la responsabilidad sobre tu vida.
Practicar la vida espiritual, manteniendo los pies en la tierra.
Es importante, solo practicar aquello que de verdad necesitamos y nos vaya bien, y aquello que realmente entendamos del Budismo.
No se trata de encontrar a Buda, sólo se trata de encontrarte a tí mismo.
Lo que realmente anhelamos los humanos es la felicidad. Aquello que realmente necesitamos y buscamos por fuera, eso ya lo llevamos dentro. Las respuestas a nuestras preguntas están todas en nuestro interior. Nosotros lo somos todo. El problema es, que siempre queremos cambiar a los demás y no a nosotros mismos. Si cambiamos nosotros, cambia todo.
En esta sociedad todos andamos con el miedo de "oh, no debemos cometer ningún error". Pero ése es precisamente el error. La vida al fin y al cabo no es perfecta, nadie es perfecto y si alguien hace un fallo, no pasa nada. No problem.
Siempre estamos esperando algo. No sabemos a quien o a qué, a que nos llegue la felicidad, que nos llegue Dios, que nos encontremos con la pareja perfecta, trabajo, ect. La vida es corta, pero muy especial. Ya tenemos todo lo que necesitamos.